felicidad

La felicidad se reduce a dos elementos: la forma en que pensamos y la forma en que actuamos

¿Sabes que cuando te quejas de algo que acontece en tu vida el problema se hace más grande y más grande? La solución parece sencilla, ¿no? Evitar quejarse. Vivir sin quejas.

Eso mismo es lo que os proponemos, nosotros ya lo hemos puesto en marcha. Primeramente tenemos que evitar quejarnos en voz alta. Ya sabemos que los pensamientos van y vienen, y ¿quien puede controlarlos? Con el tiempo, los pensamientos también se acostumbrarán, y cuando una piedra se ponga en nuestro camino la apartaremos sin más. Actuaremos en vez de quejarnos. Esto puede ser algo complicado en esta sociedad del lamento. Incluso cuando a una persona le sonríe la vida, todo le va bien, y está feliz, tiene la costumbre de quejarse.

El reto de vivir sin quejas

Sin quejas, 24 horas sin quejarse

Así que se acabó esos «estoy cansada», «uff tengo que ir al trabajo», «otra vez lunes», «no soporto los zapatos»…., etc. ¿Has oido? ¡SE ACABO!

La cosa parece fácil pero no lo es. Lo que si está claro es que la recompensa es muy grande, merece la pena intentarlo.

Puedes conseguir más información en esta página que habla sobre la cultura del lamento y las pautas para cambiar eso.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.     ACEPTAR